Reconocimiento a la trayectoria de Rubén Maldonado Cárdenas

Ruben Maldonado Cardenas

Estudios de Rubén Maldonado Cárdenas

El 14 de septiembre de 1935, en Jojutla Morelos, vino al mundo el maestro Rubén Maldonado Cárdenas. Sus primeros estudios los llevó a cabo en su tierra natal, trasladándose posteriormente a la ciudad de México para ingresar a la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Antigua Academia de San Carlos), fundada en México durante la época colonial (1785) y actualmente bajo el gobierno de la UNAM.
En aquel entonces corría el año de 1952 y la Escuela de pintura aún estaba fuertemente influida por la corriente muralista que tanto renombre y pintores sobresalientes dio al país. En esa época Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros aún daban eventualmente conferencias en la escuela, por lo que los alumnos tenían la posibilidad de interactuar con destacados maestros. Sin embargo, la escuela de pintura estaba comenzando a transformarse, debido a las nuevas corrientes pictóricas que iniciaban su llegada de Europa y de Estados Unidos.
El ambiente netamente mexicano en el que se formaban los estudiantes de pintura ponía especial énfasis en la historia y las raíces de México, el paisaje nacional, las escenas rurales y los problemas sociales. Además de las clases de pintura en la academia, las prácticas al aire libre de la misma materia se llevaban a cabo en la propia Cuenca de México, con los volcanes como fondo del paisaje. Los estudiantes hacían viajes en grupo a los distintos estados de la república para conocer el país, el folklore y a la gente de las diversas etnias, siempre guiados por algunos de los maestros. Así estuvieron en Michoacán, Oaxaca, Estado de México, Veracruz, Yucatán, etc.
Al terminar el ciclo correspondiente a los estudios de cinco años de la carrera de Artes Plásticas, el grupo saliente al que pertenecía el maestro Maldonado, tuvo como premio un viaje al Estado de Yucatán. Al frente del grupo iba el maestro Manuel Herrera Cartalla, de origen yucateco y promesa de la pintura mexicana en ese momento. El grupo hizo un recorrido por la mayoría de las poblaciones del norte de la península. Y, así fue como el maestro Maldonado puso el pie por primera vez en Yucatán en 1955, sin imaginar que terminaría convirtiéndose en ciudadano yucateco.
Al concluir los estudios de la Academia de San Carlos, con el título de Maestro en Artes Plásticas, durante una década se dedicó a la docencia dando clases de dibujo en algunas escuelas. El resto del tiempo lo dedicaba a la pintura, participando en exposiciones colectivas e individuales, así como en el Jardín del Arte, haciendo el esfuerzo de sostenerse exclusivamente de la pintura, en un medio tan difícil como es el de las artes. De su última exposición en México la crítica de arte Margarita Nelken escribió en el periódico Excélsior del 4 de septiembre de 1967, entre otros comentarios que la obra de Maldonado era expresionista, dramática y de sólida proyección mexicana. Ya estando en Mérida, parte de esa exposición se presentó como la primera que iniciaba las exposiciones en el aeropuerto local.
Al mismo tiempo había desarrollado un interés creciente por la Arqueología, campo con el que se había encontrado repetidas veces en su manifestación de ciudades prehispánicas abandonadas, durante la época en la que viajaba conociendo y pintando la provincia mexicana. Ingresó en 1963 a la Escuela Nacional de Antropología, donde aún enseñaban los más destacados maestros del medio antropológico mexicano, como Wigberto Jiménez Moreno, José Luis Lorenzo, Ángel Palerm, Pedro Bosh Gimpera, Paul Kirchhoff, Román Piña Chan, Johanna Volhaber, Arturo Romano y otros, por lo que tuvo la buena fortuna de ser discípulo de muchos de ellos.
Siendo ya pasante de la E.N.A.H., junto con cuatro compañeros de arqueología, en 1967 realizó una visita a Cuicuilco, importante sitio del preclásico donde se estaba realizando el salvamento de una parte del área, debido a la construcción de la Villa Olímpica. El maestro Román Piña Chan, que se encontraba ahí, dirigiéndose a los encargados de las exploraciones, los increpó diciéndoles y señalando al pequeño grupo, “por qué no invitan a los muchachos de la ENAH a participar con ustedes como ayudantes”. Dos declinaron el ofrecimiento, pero Maldonado y Pedro Mayer aceptaron, incorporándose por primera vez a una exploración formal.

La vida de Rubén Maldonado Cárdenas

Después de terminar esa exploración de salvamento, fue invitado por el maestro José Luis Lorenzo, Director en ese tiempo del Departamento de Prehistoria del INAH, a integrarse a su departamento, pues él también visitaba Cuicuilco regularmente para ver los avances que se hacían. Ambos arqueólogos, Román Piña Chán y José Luis Lorenzo tenían cargos importantes dentro del INAH, y en función de ello supervisaban las labores correspondientes.
El Departamento de Prehistoria tuvo a su cargo el salvamento arqueológico de las avenidas por donde se trazaron las Líneas 1 y 2 del Metro (1968-1969) Durante el tiempo que permaneció en el Depto. de Prehistoria Maldonado trabajó también en Tlapacoya, México (1969-1970), ya que al maestro José Luis Lorenzo tenía interés en encontrar las etapas más tempranas de la vida prehistórica, como correspondía a la razón de ser del Departamento que dirigía. En ese sitio, al cerrar las excavaciones de la temporada de 1970, al bajar al fondo de una cala para obtener muestras de carbón, Maldonado encontró en una de sus paredes a la figurilla considerada como la más antigua de Mesoamérica.
También participó Maldonado, en las labores de salvamento que tuvieron lugar con motivo de la construcción de la presa de la Angostura en Chiapas, durante dos temporadas (1971–1973), donde trabajó junto con el equipo de Prehistoria, y Beatriz Repetto, con quien contrajo nupcias en ese tiempo, procreando posteriormente tres hijos, Valentina, Andrés y Adrian.
En los Reyes, la Paz, del estado de México, su departamento le encargó la exploración de un mamut, accidentalmente encontrado durante un trabajo realizado por el gobierno del estado, con maquinaria pesada. En ese sitio, entre la tierra cercana a los restos, salió una navaja de obsidiana, lo que estableció una asociación entre el hombre prehistórico y los restos del mamut.
Durante el tiempo en el que no había salidas al campo, Maldonado realizaba el estudio de los entierros procedentes del salvamento arqueológico de la región del Balsas Medio investigación que llevó a cabo para su tesis de Maestría.
Del Departamento de Prehistoria surgió el “Movimiento de pasantes” que encabezó Rubén Maldonado en 1971 al recibir una respuesta favorable de la mayoría de ellos para conseguir un aumento en los salarios, que eran muy magros, así como el derecho a ser miembro sindicalizado para todos, fueran pasantes o recibidos. La lucha se prolongó por la oposición de las autoridades y del propio Comité Sindical reacio a recibir a los aún pasantes de investigación. Después de una aparentemente difícil lucha se logró ganar las elecciones el 21 de enero de 1974, para laborar como primer comité democrático de los investigadores, hasta el 8 de abril de 1976. Este estuvo conformado por los investigadores arqueólogos Ana María Crespo O., Rubén Maldonado Cárdenas y Aldir González Morelos. Los otros dos compañeros nombrados no participaron en la vida activa del Comité, quizá por la desconfianza y temor a sus jefes inmediatos.
Muchos de los derechos laborales que desde entonces protegen a los investigadores se iniciaron a partir de lo aquí narrado. Gran parte de sus esfuerzos de dirigieron a la elaboración del proyecto sobre las Condiciones Generales de Trabajo del INAH (CGT), que se discutió con las autoridades y que se concretó y firmó por el siguiente comité de investigadores y el Director General del INAH.
El Dr. Bonfil, a quien le tocó firmar el documento mencionado antes, consciente de la necesidad de preservar y atender en forma más efectiva y equitativa el patrimonio cultural de la Nación, así como la problemática que representaba la abundancia de personal concentrado en el centro del país, en contraposición con la escasez de investigadores con presencia en la provincia, decidió poner en práctica un proyecto de desconcentración voluntaria de investigadores radicados en el Distrito Federal, al tiempo que se creaban los Centros Regionales del INAH.
Al concluir y defender su tesis de Maestría en 1976, Maldonado solicitó su cambio al recién fundado Centro Regional del Sureste del INAH, conformado por los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Al año siguiente de haberse establecido en Yucatán el maestro don Alfredo Barrera Vásquez, fundador de la Escuela de Antropología de la UADY, le invitó a formar parte del escaso cuerpo docente con el que contaba en ese entonces la Escuela.
Maldonado aceptó la invitación comenzando su labor docente del 2 de septiembre de 1977 al primer semestre de 2014, es decir, durante 37 años, en donde impartió las materias de: Fuentes para la Etnohistoria, Métodos y Técnicas de Excavación Arqueológica; Dibujo para Arqueólogos, en función de sus conocimientos sobre el dibujo y la arqueología. Todos estos cursos lo impartió los martes y jueves, exclusivamente en turno vespertino.
Fungió como Coordinador de la Sección de Arqueología de junio de 1980 al 3 de febrero de 1985. Fue Director del Centro INAH Yucatán de julio de 1986 a julio de 1989, tiempo en el que la Dirección General del INAH estuvo a cargo del Dr. Enrique Flores Cano y en convenio con el gobierno del Estado de Yucatán se hicieron los paradores de servicios turísticos en las zonas arqueológicas de Chichen Itzá, de Uxmal y de Dzibilchaltún. Al arqueólogo Maldonado le correspondió recibirlos como Director del Centro INAH y éstos se pusieron en función. El compromiso establecido por don Víctor Cervera Pacheco fue, que un porcentaje de los ingresos que generaran esos servicios se invirtiera en las zonas arqueológicas de Yucatán.
Como Director del Centro INAH Yucatán abrió al público la zona arqueológica de EK Balam con un solo custodio, pues aun cuando estaban a la vista grandes cerros arqueológicos, solo era visible la fachada de un edificio que no llegó a ser cubierto por el escombro y el paso del tiempo. Para el rescate, liberación y consolidación de ese sitio fue fundamental el apoyo entusiasta del entonces gobernador del Estado, Don Víctor Cervera Pacheco, pues Ek Balam se encuentra muy cerca de Valladolid y aún del mismo Chichén Itzá.
Igualmente en un acuerdo consensado con el gobernador, el INAH y los vendedores ambulantes, se logró regular la problemática que representaban éstos dentro del sitio arqueológico de Chichén Itzá, previo estudio llevado a cabo por algunos miembros de la Sección quienes se trasladaron a Chichén para dialogar con las personas involucradas en ese problema. Los recursos para esta investigación los proporciono el Gobierno del Estado y como resultado se les ubicó en locales nuevos a la entrada del parador.
Igualmente, durante esa misma etapa el Doctor Wyllys Andrews V donó la primera computadora con la que contó el Centro INAH Yucatán.
Posteriormente, cuando la Directora General del INAH era la Maestra Teresa Franco, decidió que el Consejo de Arqueología tuviera dos representantes titular y suplente por la zona norte, la centro y la sur del país, nombró a Maldonado como suplente por la zona sur y después pasó ser representante de los investigadores del sur como su titular, por lo que renunció a ser el representante por las autoridades, agradeciendo a la Directora del INAH su confianza. La zona sur comprendía los Estados de Yucatán, Campeche, Tabasco, Chiapas y Quintana Roo. Su permanencia en el Consejo se inició del 14 de julio de 1992 y concluyó 6 de febrero de 2003. Durante ese tiempo su preocupación principal fue la ayudar a solucionar los problemas que podían presentarse a todos los compañeros arqueólogos de la región que enviaban al Consejo sus proyectos de investigación.

Ruben Maldonado Cardenas
Ruben Maldonado Cardenas

Como investigador del Centro Regional del Sureste, ahora denominado Centro INAH-Yucatán, su primer trabajo fue el Salvamento Arqueológico, en Chuburná de Hidalgo, Mérida (1977), en Uxmal, la restauración del Juego de Pelota (1977-1978), llevada a cabo bajo los más estrictos lineamientos de los principios modernos de intervención de edificios de la antigüedad. Inició el proyecto regional Aké (1979-1982), que abarcó el propio Aké, que se inició en Ucí y Kancab (1979), en Ucanhá (1980); nuevamente en Uci y Aké (1982); en la estructura 1 de Aké, Yuc., para su restauración (1983—1984). Después en San Antonio Tehuitz (1985). En Izamal, Yuc. (1985-1986). En la restauración del Palacio de Chabolay, Yuc. (1992).
Uno de sus mayores logros fue la recuperación de la gran plaza central de Dzibilchaltún, con motivo de la construcción del Museo del Pueblo Maya. En la misma región tuvo bajo su dirección los salvamentos arqueológicos de Quintas del Mayab (2002); Temozón norte (2002); Temozón norte (2003 y 2005); Polígono 88(2006). Country Club (2006-2007. Actualmente es el responsable del Proyecto Dzibilchaltún, sitio en el que se han realizado nueve temporadas de campo.
Su producción académica comprende un libro producto de su tesis de Maestría y 92 artículos publicados, 5 de ellos en libros.

Beatriz Repetto Tió
Centro INAH-Yucatán. Mérida,
Yucatán, diciembre del 2014.

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